Breve reseña del origen de la Biblioteca Gral. José de San Martín

Desde la fundación de la Escuela, la Biblioteca Escolar fue un espacio no sólo necesario, sino además imprescindible para la formación de los egresados en la adquisición de las capacidades técnicas, como además la formación integral del individuo. Durante los primeros años, este espacio era compartido con una mesa oval de cedro lustrado, que se encontraba ubicada en el Salón del viejo edificio denominado cariñosamente “La Pajarera”, la que además servía como lugar de reunión para los profesores. La totalidad del mobiliario existente en ella, fue fabricado en los talleres de la misma escuela. En ese primer tiempo la Asociación Cooperadora cumplió un rol fundamental. Creada en el año 1939, había hecho aportes significativos para la compra de los primeros libros, en otros casos fueron sus donantes profesionales y ex alumnos. Según consta en un informe de inspección del 3/12/1964 en su visita a la escuela, el Inspector Aníbal Scaglia escribe que, el inventario de la Biblioteca registra un total de 224 volúmenes técnicos y 154 volúmenes culturales. Movimiento de 423 consultas efectuadas en la escuela y 84 consultas a domicilio. En el mismo informe se recomienda el incremento en el uso de textos por parte del alumnado, para lograr un mejor aprovechamiento del tiempo de dictado de clases. Los libros estaban en un armario en el que se acumulaba atiborrado el material bibliográfico existente, habida cuenta que no se disponía de un cargo para atender la demanda de los estudiantes y de los docentes. En tal caso, el personal administrativo de la Secretaría o los Preceptores, se hacían cargo de atender a quienes solicitaban material bibliográfico. Los registros estadísticos escolares nos hablan de aproximadamente 700 libros hasta los años ´80. Tanto fue así que al momento de la mudanza al edificio nuevo, sólo acompañaban dos muebles de biblioteca. A partir del 01/06/1980, se contó con un cargo que era atendido en el turno de la mañana por la señora Ana María Zanotti. La docente se desempeñó en el mismo hasta fines del 2001, en que se acogió a los beneficios de su jubilación. Entres las publicaciones más antiguas, se cuenta con el “Tratado de Electricidad y sus aplicaciones industriales” de Dacremont, edición 1901, “La máquina dinamoeléctrica” de Arnold Lacour, edición año 1930. Además de las grandes obras de la Literatura Universal, autores clásicos y ensayistas, obras de cultura general, de las asignaturas de formación tales como Historia, Geografía, Política, Formación Moral, Educación Democrática, Biología, Ciencias Exactas, Física, Matemática, Geometría, Álgebra, Dibujo Técnico, Medio Ambiente, Tratamiento de residuos, Novelas, Poesías, Cálculos de Materiales, Hormigón, Tratados de Química, Medio ambiente, Tratados de mecánica y de Electricidad, Tratados de mediciones y tolerancias, Normas IRAM, ISO, SAE, Idioma inglés y alemán, Diccionarios, entre el mucho material existente.”
Mediante el avance de las nuevas tecnologías, en la década del ´80, se incorporó un nutrido cuerpo de videos sistema VHS que fueron utilizados durante un largo tiempo. Muchos de ellos fueron grabados en el CONET, que constaba con este servicio en forma gratuita para todas sus escuelas, abordando diferentes temáticas. La metodología consistía en seleccionar del catálogo los videos a copiar, enviar un casete virgen acompañando la solicitud y a vuelta de correos se recibía el material grabado. Al cumplirse el segundo aniversario del traslado del edificio actual, se realizó un acto con autoridades locales invitadas, donde se anunció el apoyo de la Municipalidad para la compra de material técnico de consulta, con la condición de abrir sus puertas de manera pública para los industriales y el público que quisiera hacer uso del mismo. En esa oportunidad, se recepcionó un telefonograma del Sr. Aarón Talsky Inspector General de Unidades Escolares del CONET, que expresa: “Ante tal significativo acontecimiento, expreso mis deseos de éxito en la espera de que esta nueva concreción, sea un impulso perdurable en el tiempo como elemento integrador para la Comunidad Esperancina, a la que me unen estrechos lazos de cultura y amistad. Buenos Aires, 17 de agosto de 1989”. Como parte de una historia más reciente, a partir del 30 de septiembre de 1991, mediante Resolución CONET Nª 523- c se convalida el convenio de colaboración recíproca suscripto el día 17 de abril del mismo año entre la Municipalidad de Esperanza y la Escuela de Educación Técnica por la que la primera se compromete a otorgar un subsidio anual, en tanto el CONET aporte un nuevo personal para atender el turno de la tarde y de esta manera, extender su horario de atención. Hecho que ocurrió a partir del día 10/07/1989, donde ingresó para atender dicho cargo la Sra. Zulema Tión, quien se desempeño en este espacio, hasta recibir su jubilación. De esta forma, la escuela convierte en “Biblioteca Pública” a su Biblioteca Escolar, comprometiéndose a elaborar un reglamento, atender la demanda de los lectores y al personal de las empresas que quisieran consultar específicamente material técnico y contribuir a la promoción del material existente. Este reglamento, otorgaba derecho a los socios de la Biblioteca Municipal “Francisco Soutomayor” para que mediante la presentación de su carnet quedaban habilitados a realizar consultas en la biblioteca escolar y viceversa. Este convenio, posibilitó un rápido incremento del material existente y obtuvo un resultado positivo en la gestión, ya que se logró incorporar costoso material técnico actualizado, que hubiese sido impensable que se hiciera con recursos propios. Los cambios en estos últimos años, la incorporación de la Escuela al Plan Nacional de Lectura, la llegada de material desde el Ministerio de Educación de la Nación, dejaron sin efecto práctico a este imaginativo convenio, que fue una alianza entre municipio, escuela y empresas y que persiguió en su aplicación calificar el servicio educativo, asistir a los alumnos y profesionales, obtener vigente una relación mutual de asistencia técnica empresas-escuela y mejorar nuestra calidad de vida como sociedad. Cabe recordar que esta idea surgió de la intervención de los docentes del Establecimiento, quienes participando de las asambleas del Congreso Pedagógico Nacional, presentaron una ponencia que tuvo un efecto práctico y que sin dudas benefició a la Biblioteca de nuestra escuela.